La meseta fue el escenario del Año Nuevo mapuche

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En la celebración pidieron más interculturalidad.

Neuquén.- Distintas comunidades mapuches celebraron ayer el inicio del Wiñoy Xipantv, el ciclo que sigue a la noche más larga del año, en un encuentro realizado en el territorio Newken, ubicado en la meseta de la ciudad de Neuquén.

Es un festejo tradicional y colorido que se realiza todos los años en esta ciudad y en distintos puntos de la provincia, como una muestra de interculturalidad.

Para el calendario mapuche, la fecha es el inicio de la vida de cada año y un culto a la naturaleza.

Las actividades comenzaron antes de la salida del sol y algunas horas más tarde se sumó un grupo de personas que aportó para la ceremonia semillas de trigo, mote, porotos, lentejas, habas y arvejas. Participaron mujeres y niños que bailaron bajo el cielo sin nubes que ayer caía sobre la ciudad.

El Wiñoy Xipantv es la expresión cultural y social más importante de las comunidades mapuches al iniciarse un nuevo ciclo después de la noche más larga, lo que da lugar a la renovación de energías.

Jorge Nahuel, vocero de la Confederación Mapuche del Neuquén, expresó en declaraciones a Télam que buscan “hacer comprender que más que una fecha de celebración mapuche, es una fiesta de celebración de la naturaleza que invita a toda la población”, pertenezca o no a esa etnia originaria.

“La naturaleza nos va enseñando que ese es el momento preciso en el que comienza a renovar su energía, su fuerza, para después darnos todos los frutos y el bienestar que necesitamos como persona”, explicó el dirigente mapuche.

“El 1° de enero tiene la misma lógica pero en otro hemisferio, y cuando se traslada acá la fecha se trastoca todo, por eso queremos reivindicar el 24 de junio como la fiesta de la naturaleza”, indicó.

Y agregó: “Por primera vez, luego de celebrarlo por casi 15 años a orillas del río Limay, este año lo hicimos en la meseta, que es un paisaje completamente distinto al conocido porque es en este espacio donde pretendemos desarrollar vida comunitaria”.

“Necesitamos reafirmar derechos territoriales y que nuestros compañeros neuquinos sepan que acá estamos para relacionarnos interculturalmente”, concluyó.

Fuente: https://www.lmneuquen.com/la-meseta-fue-el-escenario-del-ano-nuevo-mapuche-n596504

Compartió: Viviana Rodriguez – http://vivianarodriguezblog.wordpress.com

 

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Historia de una foto: es misionero, tiene 6 años, le hace frente a la helada y cruza dos arroyos para ir a la escuela

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La imagen, tomada en una escuela rural de Misiones, se viralizó y todos se hicieron una pregunta: ¿Quién es ese chico?

Axel tiene 6 años y camina 3 kilómetros todos los días para ir a la escuela en Colonia Caa Guazú

Axel tiene 6 años y camina 3 kilómetros todos los días para ir a la escuela en Colonia Caa Guazú

El lunes 18 a las 7:30 de la mañana, Noelia Bairros (28) llegó hasta la puerta de la Escuela Nº196 de Colonia Caa Guazú, en plena ruralidad misionera, donde hace ya 3 años da clases. Acababa de caer la primera helada y por eso en lugar de apurarse a entrar, decidió aguantar unos segundos más a la intemperie en uno de los días más fríos del año, girar sobre sus pies y detenerse a mirar el paisaje. Los ojos se le llenaron de blanco. Sacó el celular para guardarse el momento, cuando sin pedir permiso, Axel, de 6 años, entró en el cuadro. Tocó en la pantalla de su teléfono y lo congeló en una imagen que se volvió viral, pero que dice, bien podría haber sido la de cualquier otro alumno.

“Ese día hubo asistencia perfecta, vinieron todos”, compartió con Infobae Noelia, tratando de poner en palabras esa escena que para ella es de todos los días y que resume a fin de cuentas lo que la mayoría de los 80 estudiantes -40 de primaria y 40 de secundaria-, hijos de quienes trabajan en las chacras de la zona cultivando, familias muy humildes de Colonia Caa Guazú, pasan todos los días para ir a buscar una oportunidad, un futuro. “Para nosotros es natural ver llegar a los chicos así”, dice la docente de 28 años, que sin embargo sintió la necesidad de sacar esa foto: un alumno, que podría ser cualquier alumno, llegando al colegio en medio de la helada.

La Escuela Nº196 de Colonia Caa Guazú, Picada Verde, en Leandro N. Alem, Misiones

La Escuela Nº196 de Colonia Caa Guazú, Picada Verde, en Leandro N. Alem, Misiones

El que aparece en el centro de la imagen es Axel Yamil Antúnez y tiene nada más que 6 años. Su día empezó cuando todavía no había amanecido en Colonia Caa Guazú y con la mochila a cuestas salió a caminar los 3 kilómetros, a cruzar los dos arroyos, a seguir a pie por la llanura, que lo separan de la escuela en Picada Verde, municipio de Leandro N. Alem, a unos 6 kilómetros de la Ruta 14, a la que asisten también entre jardín, primaria y secundaria, sus otros 7 hermanos. Él, uno de los tres más chicos de la familia, no supo en ese momento de la foto, ni terminó de enterarse de todo lo que vino después.

Fue un compañero de Noelia, Antonio Espíndola, profesor de Ciencias Jurídicas en el nivel secundario de la escuela el que le preguntó esa misma mañana si podía subir la foto a Facebook. Ella le dijo que sí, pero que escribiera un mensaje, algo que hablara un poco -en contraposición a otras noticias que en esos días habían tenido como protagonistas a estudiantes- de los alumnos de las escuelas rurales. Esos con los que ella, dice, elige trabajar desde hace ya 7 años. “Siento que hay mucho ahí, me gusta el desafío de trabajar en esa zona, uno transita el sacrificio del chico“, compartió con Infobae. La imagen, anónima, se volvió viral.

Al día siguiente Axel volvió a repetir, como todos los días la escena, sin saber que muchos hablaban de él. El invierno no hace las dificultades más grandes para los alumnos de la Escuela Nº196 en Misiones, solamente las hace diferentes. “En verano los chicos tienen que caminar 3 kilómetros abajo del sol”, describe Noelia la foto que es otra, pero la misma. Hay una sola cosa por la que se falta al colegio y es cuando llueve, porque la crecida de los arroyos hace imposible llegar. Ese día van sólo los que viven cerca y contrario a lo que puede pensarse en el imaginario, es una mala noticia para los chicos. “Uno no camina todos esos kilómetros bajo la helada si no es porque en la escuela encuentran contención, cariño, otras cosas”.

La foto acumuló comentarios en Facebook, se replicó en Twitter, en grupos de WhatsApp, unos sabían que era de una escuela en Misiones, muchos pensaron que se trataba de algún lugar en el sur del país. A Axel le llegaron comentarios y no terminó de entender el revuelo por su viaje al colegio de todos los días. A su mamá, Ramona Fleitas, se le infló el pecho de orgullo por su hijo “famoso”, aunque sea lo que dura el scroll de un timeline, un “compartir”, un “me gusta”, en el mejor de los casos, lo que se tarda en escribir un comentario al pie de la imagen. Detrás de todo eso la excusa para viralizar en una imagen la realidad de las escuelas rurales en Argentina.

Los dos últimos años las pruebas Aprender -dispositivo nacional de evaluación de los aprendizajes de los estudiantes- arrojaron resultados a partir de los que las escuelas rurales superaban -principalmente en primaria- en algunas materias al rendimiento de los establecimientos educativos en las ciudades. Las tendencia iba inclusive en sintonía con relevamientos regionales previos realizados por Unesco. Según Noelia en la 192 alrededor del 85% de los estudiantes termina la secundaria y aspira a continuar con sus estudios. “El sacrificio mismo que ellos tienen de ir todos los días hace que quieran terminar la escuela y seguir estudiando”, explica.

“Las mamás sabemos mandan a la escuela a sus hijos porque quieren que sean profesionales y sigan adelante”, sigue, antes de detenerse en dificultades concretas a las que se enfrentan todos los días. “El hecho de estar en zona rural  hace que no haya un medio de transporte, por eso los chicos caminan. Como todas las escuelas necesitamos cosas, desde calefacción, hasta materiales para los chicos, libros, cambiar el sistema eléctrico”, enumera. “Tratamos de si falta algo no esperar que el Estado nos brinde sino hacer rifas y comprar lo que haga falta”, aclara, aunque reconoce que muchas veces no alcanza.

“A mí particularmente que estoy en la parte de secundaria tener alumnos estudiando medicina u otra carrera, o futuros colegas que están haciendo el profesorado, es un orgullo“, admite Noelia, antes de responder sobre qué se le cruzó por la cabeza cuando vio llegar a Axel en medio de la primera helada del año, mucho antes de la foto y su repercusión. “No quejarnos tanto”, sorprende con la respuesta después de unos segundos en silencio penando, y comparte: “Nosotros nos quejábamos del frío ese día, pero habíamos llegado en auto a la escuela”.

 

Fuente: https://www.infobae.com/sociedad/2018/06/25/historia-de-una-foto-es-misionero-tiene-6-anos-le-hace-frente-a-la-helada-y-cruza-dos-arroyos-para-ir-a-la-escuela/

 

Compartió: Viviana Rodriguez – http://vivianarodriguezblog.wordpress.com

 

Día Mundial del Asma: el enemigo que no tiene piedad y crece

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Conocer los síntomas de esta enfermedad crónica favorece la probabilidad de controlarla. Una detección oportuna y un tratamiento apropiado pueden mejorar considerablemente la calidad de vida de la persona asmática

Muchas veces la persona asmática no es diagnosticada ni medicada a tiempo, lo que afecta significativamente su calidad de vida e incluso en casos extremos puede ponerla en riesgo. El asma es una enfermedad con períodos en los que el paciente se siente bien y no tiene síntomas, alternados con momentos denominados exacerbaciones o crisis asmáticas en donde la afección se hace presente.

Es la enfermedad crónica más común entre los niños. En la actualidad, hay unos 235 millones de personas en el mundo con asma. En la Argentina, casi 900.000 personas la padecen (aproximadamente un 6% de la población) según la primera Encuesta Nacional de Prevalencia de Asma, realizada por el Ministerio de Salud de la Nación de la Argentina difundida en 2015.

En tanto, la mortalidad por asma ha disminuido en las últimas tres décadas gracias a los adelantos terapéuticos actuales; no obstante, según la Organización Mundial de la Salud, en 2015 fallecieron 383.000 personas por esa causa en su mayoría en adultos mayores], y en nuestro país en ese mismo año murieron 44 personas según los registros del Boletín del Ministerio, decesos totalmente evitables cuando el paciente tiene un control total de la enfermedad.

Los ataques asmáticos se dan con mayor frecuencia en invierno y en primavera. Sus manifestaciones principales son: falta de aire, sensación de “pecho cerrado”, fatiga, tos y muchas veces respiración ruidosa, que produce sonidos similares a silbidos y/o ronquidos.

En el mecanismo por el cual se producen los síntomas, están implicados tanto el espasmo (contracción) del músculo bronquial como la inflamación de la mucosa respiratoria. Ambos provocan la reducción del diámetro de las vías respiratorias con obstrucción al flujo del aire y dificultad para respirar, situación que se conoce como broncoespasmo, en la cual se cierran los bronquios.

Para diagnosticar el asma se realiza un interrogatorio, un examen físico y un estudio respiratorio llamado espirometría que no genera ninguna incomodidad al paciente y sirve tanto para el diagnóstico como para el seguimiento de la evolución y respuesta al tratamiento.

Una reacción alérgica a un agente presente en el ambiente: ácaros, esporas microscópicas de hongos, pelos y partículas de la piel de gatos y perros, y gérmenes responsables de infecciones respiratorias.

El aire frío, humo de cigarrillo, polución ambiental, gases de escape de automotores, etc.

Sustancias que se rocían como pinturas y productos de limpieza, vapores de solventes.

Medicamentos (ejemplo: aspirina) y algunos aditivos de los alimentos.

El estrés emocional y el ciclo menstrual.

El ejercicio, que si bien puede desencadenar una crisis asmática, no debe ser evitado porque produce un importante efecto benéfico en el asmático al fortalecer el aparato respiratorio y cardiovascular. El profesional de la salud debe medicar apropiadamente al paciente asmático que desee practicar deportes e indicarle cuál es la mejor forma de realizar la actividad física, que sea compatible con su problema de salud. i

(*) Asesoró: Dr. Dionisio Leonardo Der Jachadurian, (MN 90748).

Origen: Día Mundial del Asma: el enemigo que no tiene piedad y crece

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El trueque, una modalidad cada vez más utilizada en La Matanza

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Vecinos ofrecen sus productos y qué quieren a cambio a través de las redes sociales, donde acuerdan con los interesados dónde encontrarse, en lugares al aire libre

 

Cada vez más vecinos se suman a la actividad del truequeen el distrito, intercambiando productos, sin dinero de por medio. Gregorio de Laferrere, González Catán, Rafael Castillo y Virrey del Pino son las principales ciudades donde se desarrolla esta actividad que tuvo su apogeo con la crisis de 2001.

Ahora, los intercambios se acuerdan a través de grupos de Facebook, y también vía WhatsApp, y luego se concretan en distintos puntos de las localidades mencionadas, al aire libre.

Entre los grupos más numerosos se encuentran “Trueque sin dinero sólo alimentos Laferrere Mac y Oeste, Catán, Casanova”, con más de 41 mil miembros, “Trueque Laferrere”, con 14 mil integrantes, “Trueque del Km (kilómetro) 35 al 47, sólo trueque sin dinero”, con 17 mil vecinos y “Trueque Dorrego y alrededores”, con 23 mil miembros.

Nuevos grupos

Y paralelamente, surgen otros grupos, que suman rápidamente integrantes. En diálogo con POPULAR, Karen, que formó “Trueque Laferrere Oeste Cash Porteño“, luego de haber participado en otro grupo de Facebook que ya no puede aceptar más integrantes, precisó que “en poco más de un mes y medio ya tiene casi mil integrantes, pensé que iba a llegar a 300 y en más tiempo, realmente me sorprendió cómo los vecinos se agregaron”.

Luego atribuyó el rápido crecimiento “a que hay mucha necesidad, aumenta mes a mes. Además de pedidos de leche, de fideos, también hay solicitudes de pañales, de carne, de milanesas“, ofreciéndose a cambio distintos artículos, como ropa.

En todos los casos, se publican en el grupo de Facebook las fotos de los artículos que se ofrecen, y se plantea qué se requiere: por ejemplo -en uno de los grupos- se indicó: “Un pantalón de hombre por 2 paquetes de pañales, más harina, más 6 huevos, más un paquete chico de mate cocido”.

Posteriormente la administradora del grupo y vecina de Laferrere dijo: “Uno va a comprar a un comercio y el dinero no alcanza, porque hay que hacer frente al aumento de las tarifas. En mi caso, aunque estoy fuera de mi casa mucho tiempo, me llegó una factura por 1000 pesos, y eso que tengo la tarifa social, sino tendría que haber abonado 3500 pesos. Por eso, pedimos revisar el medidor. Es algo que le pasa a toda la gente“.

Karen indicó luego que aunque en el trueque participan hombres “la mayoría son mujeres, y lo que se pide es respeto, que cumplan con el compromiso asumido de llevar los elementos a cambiar en un día y hora determinados”.

A diferencia de lo ocurrido en 2001, los grupos de trueque no utilizan “créditos” -una suerte de cuasi moneda que se creó para el sistema- y solamente se recurre a cambiar un producto por otro o varios, según el acuerdo previo.

Origen: El trueque, una modalidad cada vez más utilizada en La Matanza

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Las 3 maneras de cambiar el mundo (de las que vos podés ser parte)

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Cada vez más, los consumidores y las empresas comprenden que sus acciones generan un impacto – no solo económico, sino también social, ambiental y ético – en un entorno que es integral. ¿Qué podemos hacer, desde nuestro lugar, para generar un círculo virtuoso en el que nuestro accionar ayude a construir un mundo mejor?
 

El efecto mariposa: “El batir de las alas de una mariposa puede provocar un huracán en otra parte del mundo”, en eso consiste. Porque la física indica que las pequeñas acciones pueden ayudar a crear grandes cambios, un principio que también aplica a las acciones sociales.

Infobae conversó con Daniela Kreimer, directora ejecutiva de Ashoka, ONG pionera en el campo del emprendimiento y la innovación social. Esta red global cuenta con 35 años de experiencia y más de 3.300 emprendedores sociales que implementan soluciones de cambio sistémicos a problemas humanos y ambientales, en 93 países del mundo.

El equipo completo de Ashoka Argentina, Uruguay y Paraguay en sus oficinas en Buenos Aires

El equipo completo de Ashoka Argentina, Uruguay y Paraguay en sus oficinas en Buenos Aires

Así, identificamos 3 líneas de acciones en las que ellos trabajan y que pueden inspirarnos a ser parte de un cambio que nos necesita a todos. Porque de la suma de lo que parecen ínfimos aportes individuales, pueden obtenerse resultados que mejoren la vida de millones de personas.

1. Fomentar y ayudar a los emprendedores sociales

Ganar dinero no debe estar reñido con las posibilidades de que un proyecto empresarial sea también ético, responsable y que contemple, entre sus objetivos, alentar el crecimiento de sectores más desfavorecidos. Esto es algo muy relevante a la hora de contemplar la importancia de los emprendedores sociales: no regalan pescados, enseñan a pescar.

“Cada vez más vemos emprendedores que se animan a crear empresas sociales. Esto es, empresas con formatos empresariales sostenibles -económica y financieramente – pero que buscan solucionar un desafío social. El fin del empresario social no es multiplicar su dinero, sino generar más soluciones positivas para la sociedad a través del formato empresarial que hace que esas soluciones puedan escalarse”, cuenta Daniela. “Un emprendedor social de Ashoka, es alguien que tiene una idea innovadora que genera impacto social o ambiental positivo y que tiene una visión de cambio sistémico. Son personas que vienen a solucionar una problemática social y le ponen una mirada transformadora para que todos puedan acceder a esas soluciones”.

Daniela Kreimer, directora ejecutiva de Ashoka Argentina

Daniela Kreimer, directora ejecutiva de Ashoka Argentina

Un ejemplo local: Pablo Ordoñez, emprendedor social de Ashoka de Mendoza. Pablo creó El Arca, una asociación civil que reúne a productores del Gran Mendoza. Se trata de familias que contaban con una o dos máquinas de coser en la casa, conocimientos de costura y mucho potencial. A Pablo se le ocurrió ir a grandes empresas a buscar trabajo para ellos. Así, empezó a trabajar y le ofreció a Arcor hacer todos los uniformes para sus fábricas en la Argentina. Después de un proceso de diálogo, aceptaron. Hoy Arcor compra 25.000 uniformes a El Arca, que -con un formato de empresa social – hace de buen intermediario entre una gran compañía argentina y pequeñas familias en Mendoza que ahora tienen trabajo y un ingreso, gracias a la iniciativa de Pablo.

Otro ejemplo internacional: Thorkil Sonne, de Dinamarca, creó Specialisterne. Thorkil era un consultor en temas de tecnología para grandes empresas. Uno de sus hijos fue diagnosticado con síndrome de Asperger. Un día vio a su nene dibujar – perfectamente y de memoria – el mapa de Europa, a pesar de que era muy pequeño. Ahí se dio cuenta de que no se trataba de una discapacidad, sino de habilidades diferentes.

El grupo unido de Ashoka y los proyectos sociales que siguen creciendo

El grupo unido de Ashoka y los proyectos sociales que siguen creciendo

Notó que muchas personas con Asperger tienen una gran capacidad de atención, son detallistas y tienen un coeficiente intelectual alto… casualmente, las mismas habilidades de los ingenieros con los que él trabajaba. Así fue que creó esta empresa social que brinda servicios tecnológicos a grandes compañías y en la que solo se contrata a jóvenes con Asperger. Ya generó más de 1.000 puestos de trabajo, cuenta con oficinas en 19 países de Europa, y está desembarcando en Sudamérica, con mucho éxito.

2. Empoderar a niños y jóvenes: educarlos para que se transformen en agentes de cambio.

Desde Ashoka hicieron un análisis sobre las características de los emprendedores sociales y notaron cuentan con ciertas habilidades sociales innatas, muy marcadas en su personalidad. Una de ellas es la empatía. “El ser humano es empático por naturaleza, nacemos así. Pero luego, con los años, esa habilidad se va durmiendo. Pero es la empatía lo que nos permite conectarnos verdaderamente con el otro, ponernos en su lugar y, a partir de ahí, es que queremos buscar una forma de acompañar a esa persona”.

Equipo de Ashoka visitando Granja Andar, organización liderada por el emprendedor social de Ashoka Raúl Lucero

Equipo de Ashoka visitando Granja Andar, organización liderada por el emprendedor social de Ashoka Raúl Lucero

Así nace la categoría de agente de cambio: “Para nosotros, un agente de cambio es alguien que tiene la habilidad de ponerse en el lugar del otro, que puede traer cosas positivas a la sociedad, que construye bien común junto con otros. Se trata de personas con un liderazgo horizontal, que invitan a otros a ser protagonistas. Saben colaborar, les gusta sentarse en una mesa – ya sea del sector público, privado, social – y trabajar en equipo en pos de una solución consensuada y buena para la sociedad. Los agentes de cambio tienen convicción e iniciativa, no se quedan solo en las ideas, sino que pasan a la acción“, explica Daniela .

Pero ¿Cómo se crean “agentes de cambios” en una sociedad? ¿Cómo se entusiasma a niños y a jóvenes para que no pierdan esta “empatía natural” y para que mantengan en alto el compromiso y sensibilidad social; esa sed de justicia y energía para cambiar el mundo, propios de la juventud?
Ashoka basa su estrategia en la educación, ya que consideran que – si bien se trata de habilidades que tenemos por ser seres humanos – es necesario entrenarlas desde el jardín de infantes, en la primaria y en la secundaria. “Es importante demostrarle a los jóvenes que pueden ser protagonistas del cambio, tanto en referencia a su vida, como a la de los demás.”

Catering a cargo de Atelier Gourmet, emprendimiento de Discar, fundación liderada por la emprendedora Ashoka Victoria Shocrón

Catering a cargo de Atelier Gourmet, emprendimiento de Discar, fundación liderada por la emprendedora Ashoka Victoria Shocrón

3. Generación de impacto social

Cualquier empresa puede generar un gran impacto social y darle a la sociedad más valor aún que el referente a la generación de riqueza y de puestos de trabajo. ¿Cómo? Garantizado una cadena de valor virtuosa y ética, y eligiendo como proveedores a cooperativas o empresas sociales.

Las empresas están cambiando, porque también sus clientes lo están haciendo. Los consumidores, cada vez más, quieren comprender el origen de los productos que adquieren y los valores que están por detrás de las empresas a las que le dan su dinero. Estamos en una etapa superadora de la RSE (responsabilidad social empresaria).

“Esta tendencia nos ayuda”, confiesa Daniela “porque nos permite crecer más allá de un puñado de casos de éxitos y escalar en el mercado gracias al cambio de consciencia de los consumidores. Todo ciudadano consume muchísimas cosas, todo el tiempo, debemos ser conscientes del poder que tenemos a la hora de usar nuestro dinero y hacer esa elección de compra.

Fiesta por los 20 años de Ashoka, junto a emprendedores de la red

Fiesta por los 20 años de Ashoka, junto a emprendedores de la red

¿Qué producto estoy comprando? ¿Qué cadena de valor estoy avalando? ¿Cuál es la historia detrás del producto? ¿Qué vidas tocó ese producto y de qué manera?” Un ejercicio que debería acostumbrarnos a hacer porque somos la parte fundamental de una cadena que puede ser virtuosa o, por el contrario, fomentar horrores como la explotación, la esclavitud, el trabajo infantil.

“El consumidor final también tiene responsabilidad” remarca Kreimer “las nuevas generaciones lo entienden, saben de su poder de compra y esto va a ayudar a muchas más empresas sociales a salir al mercado”.

Ejemplo local: una emprendedora social de Ashoka, Adriana Marina, creó Animaná. Bajo esta marca vende ropa hecha con tejidos del sur de la Argentina y con alpaca. Para la confección contrata a tejedoras del Norte y garantiza una cadena de valor totalmente sustentable. Su caso en muy interesante porque demuestra que sí es posible, en la industria textil, generar valor respentando la integridad de las personas y ayudándolas a generar una fuente de ingreso.

“Es cierto que es mucho más complejo y quizás hay que rescindir ciertos márgenes de ganancias pero, al final, ganamos todos: aquellos que están involucrados en la empresa, pero también quien lo consume”, explican desde Ashoka.

Por otra parte, a la largo de la cadena de valor hay muchas instancias en donde una empresa puede elegir, por ejemplo, comprarle a una cooperativa o a una empresa social. Daniela nos da un ejemplo: “Hay compañías que están comprando muchos productos a empresas sociales que emplean a personas con capacidades diferentes – que en la Argentina hay varias, entre ellas, Red de Activos, creada por Bea Pellizari, una emprendedora social Ashoka.

Integrantes de Ashoka festejan los 20 años de trabajo

Integrantes de Ashoka festejan los 20 años de trabajo

Como vemos, estamos hablando de compras que las empresas igualmente tienen que hacer. ¿Por qué no preferir a quienes generan una cadena de valor mucho más virtuosa, que lleva oportunidades a sectores más desfavorecidos?

“A nivel económico es más redituable contratar al sector de las empresas sociales porque no busca la maximización del lucro, sino generar impacto social. En ellas, hay temas de márgenes del negocio que no se exigen: el precio de la empresa social está para cubrir el salario de las personas y sostener la estructura que posibilita ese impacto social”, advierten.

¿La gran aliada? La tecnología, que con sus herramientas permite mostrar productos y soluciones, y generar ventas en todo el mundo. Esto hace escalar negocios, proyectos y formatos, al tiempo que contagia buenas ideas.

Pero aún quedan varios desafíos. “El desafío nuestro es llegar a la sociedad y poder contarle que esto es posible” dice Daniela “pero también necesitamos una ley que de un formato jurídico a la empresa social y que regule estas nuevas estructuras para que puedan multiplicarse en el mercado”

Origen: Las 3 maneras de cambiar el mundo (de las que vos podés ser parte)

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Proteger las zonas forestales aunque vivamos en ciudades

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Por Brittany Wienke; traducido por Elvira Rosales

Sergio Izquierdo

Sergio Izquierdo

Puedes pensar que los bosques tienen poco que ver con tu vida urbana, pero lo más probable es que uses productos del bosque todos los días.

Si vives en una ciudad, quizá lo más parecido a un bosque que puedas ver sea el árbol descuidado de la calle que sostiene un par de tenis y unas cuantas bolsas de plástico. Es probable que pases tus días frente a un escritorio de oficina o recorriendo los suburbios. Podríamos perdonarte si piensas que los bosques tienen poco que ver con tu vida cotidiana, pero necesitas las zonas forestales más de lo que crees. De hecho, no es exagerado decir que tu vida depende de ellas.

Todos saben que los bosques producen aire. ¿Pero sabías que la selva amazónica sola produce alrededor del 20 por ciento de todo el oxígeno en la atmósfera? ¿Qué hay del papel de los bosques en el ciclo del agua? Casi un tercio de las ciudades más grandes del mundo obtienen una proporción significativa de su agua potable de cuencas forestales, incluidas ciudades como Bogotá, Tokio y Nueva York.

Además de proporcionar el aire que respiramos y el agua que bebemos, los bosques también son la fuente de muchos alimentos y productos que utilizamos todos los días. ¿Aguacates? Provienen de zonas boscosas ¿Café? Se cultiva en las laderas montañosas de la selva tropical. ¿Chocolate? Hecho de cacao que se cultiva en bosques bajos.

Como consumidor, tus decisiones afectan directamente a estos bosques (aparentemente) lejanos. Tal vez nunca pisarás uno de estos paisajes neblinosos de ensueño del sudeste asiático o Sudamérica, pero estás indisolublemente conectado con los bosques y las personas que viven allí.

¿No estás convencido aún? Sigue leyendo.

Cambio Climático

Tal vez uno de los mejores regalos que nos ofrecen los bosques es su capacidad para absorber la monstruosa cantidad de emisiones de gases efecto invernadero que los humanos generamos: casi la misma cantidad de carbono se almacena en los bosques que en la atmósfera. Los bosques absorben dióxido de carbono del aire, lo almacenan y generan el oxígeno que todos respiramos.

Los bosques son vitales para el ciclo hidrológico (sistemas de lluvia y agua) y mantienen algunos de los suelos más frágiles del mundo. Además, los bosques actúan como el aire acondicionado de la tierra, estabilizan las temperaturas y ayudan a regular los patrones climáticos globales.

De hecho, los bosques son nuestra mejor defensa contra el cambio climático. Según algunas estimaciones, hemos perdido aproximadamente el 80 por ciento de nuestras zonas forestales. Esta asombrosa pérdida, combinada con la forma en que se utiliza la tierra después de la tala del bosque, contribuye a un 9 u 11 por ciento de las emisiones totales de gases efecto invernadero cada año; casi tanto como todos los trenes, aviones y automóviles del mundo juntos. Pero al detener la destrucción de bosques maduros (naturales antiguos), evitamos que una gran cantidad de carbono ingrese a la atmósfera y, al promover la plantación favorable para la Tierra y un buen manejo de los bosques jóvenes, absorbemos grandes cantidades de carbono atmosférico.

Alimentos

La fruta más popular del mundo: el plátano, proviene de la selva. Cuando los abusos ambientales se convirtieron en un asunto evidente, la industria bananera cambió sus tácticas, gracias en gran parte al trabajo pionero de Rainforest Alliance en Centroamérica. Otros alimentos básicos que provienen de las selvas tropicales son los cítricos, la yuca, las nueces de la India, las nueces de Brasil y las especias comunes como la vainilla y la canela. Pero también hay algunos alimentos que muchos consideramos necesarios: café, té y cacao. Adivinaste, también provienen de los bosques tropicales.

Sin embargo, si no tenemos cuidado, nuestro apetito por estos productos podría destruir la fuente de la que provienen. La agricultura es responsable de más del 70 por ciento de la deforestación en los trópicos, pero hay formas de cultivar que no destruyen los bosques, y Rainforest Alliance comparte estos métodos favorables para la Tierra y el clima con agricultores y silvicultores de todo el mundo.

Medicina

Muchas de las medicinas occidentales que usamos hoy en día provienen de plantas que se encuentran en los bosques tropicales. Los medicamentos para tratar o curar la inflamación, el reuma, la diabetes, la tensión muscular, las complicaciones quirúrgicas, la malaria, las afecciones cardíacas, las enfermedades de la piel, la artritis, el glaucoma y cientos de enfermedades más provienen de plantas que crecen en las zonas forestales.

Refugio

Los bosques tropicales producen los tipos de madera más bellos y valiosos del mundo, como la teca, la caoba, el palo de rosa, la balsa, el sándalo y un sinnúmero de especies menos conocidas. Estas maderas nos rodean en casa y oficinas en forma de muebles, armarios, paneles y más. Pero apenas ahora el mundo industrializado se dio cuenta de los límites para la extracción de madera. Al igual que la agricultura, la tala puede nutrir o destruir un ecosistema. Depende de nosotros respaldar la tala ambientalmente responsable y promover la producción y el consumo de madera más inteligente en todo el mundo.

Otros productos forestales constituyen tu hogar y oficina también. Las fibras forestales del trópico se encuentran en alfombras, colchones, cuerdas, hilos y telas.

Limpieza, cosméticos y más

Los aceites, las caucho y las resinas de los bosques tropicales se utilizan en insecticidas, productos de goma, combustible, pintura, barniz y productos de acabado para madera. Y los aceites tropicales son ingredientes clave en cosméticos, jabones, champús, perfumes, desinfectantes y detergentes.

¿Qué puedo hacer?

Nuestro mundo enfrenta la mayor crisis de extinción desde la caída de los dinosaurios hace unos 65 millones de años. El futuro de muchas plantas y animales de la Tierra —y de cientos de culturas humanas— se determinará en las próximas décadas. Debido a que somos tan dependientes de la gran abundancia del bosque, debemos actuar de manera responsable, ser buenos administradores de las zonas forestales de la Tierra y hacer todo lo posible para garantizar que los bosques, y sus numerosos dones, estén disponibles para las generaciones futuras.

Puedes buscar productos certificados por Rainforest Alliance, como café, plátanos y chocolate. El sello de la rana verde significa que el ingrediente provino de una granja donde la tala de árboles está prohibida y las prácticas responsables con el medio ambiente son la norma.

Puedes leer más sobre los bosques y cómo se cruzan con tu vida urbana. Da un paso más: promueve la creación de zonas forestales en la ciudad.

Finalmente, si tienes dinero extra, haz una donación a las organizaciones de conservación forestal, así sabrás que estás invirtiendo en agua, alimentos y estabilidad climática para el futuro. Algunas organizaciones buenas son: Rainforest Alliance, World Wildlife Fund o The Nature Conservancy.

Publicado originalmente en VICE.com

Origen: Proteger las zonas forestales aunque vivamos en ciudades

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Fundación Ecoinclusión: transformar la basura en algo productivo

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Tres jóvenes cordobeses pusieron en marcha un proyecto de construcciones ecológicas con fines sociales para cumplir así con un doble objetivo: hacer algo por el medioambiente y mejorar la calidad de vida de las personas más vulnerables del país y de la Región. Por Nadia Nasanovsky.

En la entrega de los Reconocimientos Taeda 2018, los miembros de Ecoinclusión posan junto a Gabriel Rabinovich, otro de los galardonados por Editorial Taeda, y el ministro Sergio Bergman. Foto: Fernando Calzada.

En la entrega de los Reconocimientos Taeda 2018, los miembros de Ecoinclusión posan junto a Gabriel Rabinovich, otro de los galardonados por Editorial Taeda, y el ministro Sergio Bergman. Foto: Fernando Calzada.

Leandro Lima, Fabián Saieg y Leandro Miguez son amigos del colegio y, en 2015, se convirtieron en socios de una iniciativa que los apasiona. Movidos por la necesidad de ayudar a familias que carecen de una vivienda digna en Alta Gracia, Córdoba, decidieron juntarse para hacer algo a favor de una sociedad más equitativa y sustentable. Crearon la Fundación Ecoinclusión, con la que realizan construcciones ecológicas a partir de plásticos desechados, que luego son utilizadas para fines sociales.

Los tres jóvenes se interiorizaron con un desarrollo de investigadores del Conicet para la creación de ladrillos a base de residuos y así convirtieron su idea en realidad. A partir de allí, comenzaron con la producción y desarrollaron una red de empresas, municipios y organizaciones con el objetivo de ampliar la elaboración en Córdoba y en otras provincias para poder primero reciclar los residuos y luego construir las viviendas ecológicas.

“Queremos ver nuestros procesos replicados en toda América Latina, con muchas organizaciones aliadas que reciclan plástico y producen elementos de construcción”, explicó Saieg en diálogo con DEF. En 2017, su iniciativa fue elegida como el mejor proyecto de innovación con impacto social en el Desafío Google de Latinoamérica, lo que los acercó a su objetivo regional.

Leandro Miguez, Fabian Saieg y Leandro Lima, fundadores de Ecoinclusión, fueron galardonados por Editorial Taeda. Foto: Gabriel Palmioli.

Leandro Miguez, Fabian Saieg y Leandro Lima, fundadores de Ecoinclusión, fueron galardonados por Editorial Taeda. Foto: Gabriel Palmioli.

-¿Qué es Ecoinclusión?
LM-Es una ONG que se dedica a dos sectores. Uno es el medioambiente, con el reciclaje de plástico PET y, hoy en día, con la incorporación de otros plásticos. El otro sector es el social, en el que donamos los ladrillos y materiales de construcción que hacemos a viviendas sociales y otros proyectos de alto impacto social. A fines de 2014, nos juntamos y, a fines de 2015, obtuvimos la personería jurídica, y todos los trámites legales necesarios.

-¿Cómo planean cumplir con estos objetivos?
LL-Queremos ser un nexo, más allá de los productos que realicemos o vayamos a realizar; la idea es poder unir estas dos partes, lo medioambiental y lo social, y hacer una organización que sea replicable en el resto del país y del mundo. Trabajamos desde la recolección de plástico hasta la producción de diferentes materiales y la posterior donación de estos materiales.

-¿Qué otros actores están involucrados en estas distintas etapas?
LL-Trabajamos en conjunto con gobiernos, empresas, otras organizaciones del tercer sector, siempre haciendo de nexo, reforzando lo que ellos pueden hacer y aceptando la ayuda que nos dan.

El saludo con Mario Montoto, presidente de Editorial Taeda. Foto: Fernando Calzada.

El saludo con Mario Montoto, presidente de Editorial Taeda. Foto: Fernando Calzada.

-¿Cómo fue que participaron y ganaron el Desafío Google de América Latina?
FS-Lo vimos en las redes sociales y nos anotamos pensando que nunca iba a pasar nada, porque nosotros llevábamos un ladrillo y los otros participantes tenían todas cosas muy tecnológicas… Después de varias entrevistas, pasamos a la semifinal nacional, junto con otros tres proyectos, y ganamos con el voto de la gente. Eso nos permitió pasar a la final en México, donde competimos con otras cinco ONG de cinco países de América Latina. Expusimos nuestro proyecto frente al jurado y ganamos.

-¿Cuál es, en la actualidad, el radio de acción de Ecoinclusión?
LM-Empezamos en Alta Gracia y en tres pueblos de alrededor, y ahora estamos avanzando en Córdoba capital. La intención es expandirnos a nivel nacional y, si es posible, a América Latina.

-¿Cómo fueron los primeros pasos en Córdoba capital?
LM- Entramos después de haber recibido el premio de Google, lo que nos dio mucho reconocimiento. Pudimos firmar un convenio con el municipio para que se instalaran 40 campanas de reciclaje en la ciudad, con la intención de llegar a 150, para que nos enviaran a nosotros el material desde ahí. Son puntos verdes de recolección de botellas de plástico.

Los jóvenes dialogaron con el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, rabino Sergio Bergman, en el aniversario de Editorial Taeda. Foto: Fernando Calzada.

Los jóvenes dialogaron con el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, rabino Sergio Bergman, en el aniversario de Editorial Taeda. Foto: Fernando Calzada.

-¿A dónde va lo que se recolecta allí?
LL-En este momento, estamos en nuestra primera planta, en las afueras de Alta Gracia. Es un galpón que nos prestaron, un edificio muy rudimentario. Estamos por mudarnos a la Ciudad de Córdoba, al Parque Industrial Ferreyra, para hacer una planta en donde podamos intentar darle más visibilidad al problema de los residuos y reciclar un porcentaje mayor, que marque una diferencia en el reciclado total de la Ciudad.

-¿Qué cantidad de plástico están reciclando en la actualidad?
LL-El porcentaje que manejamos hoy es realmente muy bajo. Tenemos un cuello de botella en el depurado, o sea, en convertir la botella en una materia prima. Esto es algo esencial. Nuestra idea es ir de a poco aumentando la cantidad de plástico que recolectamos y reconvertimos. En este momento, en Córdoba, se recolectan alrededor de 2500 a 3500 kilos de plástico por mes. Si uno se pone a pensar en la cantidad de personas que hay en la Ciudad y en la cantidad de botellas que se utilizan, es una cifra muy baja.

-¿Cuántos ladrillos se hacen con 2500 kilos de plástico?
LL- Unos 2500 ladrillos. La relación es un kilo de plástico por ladrillo.
LM- El estimado es 20 a 25 botellas por ladrillo, y se utilizan 55 ladrillos por m2 de construcción.

La Fundación Ecoinclusión recibió el Reconocimiento Taeda 2018 por su labor. Foto: Fernando Calzada.

La Fundación Ecoinclusión recibió el Reconocimiento Taeda 2018 por su labor. Foto: Fernando Calzada.

CONSTRUCCIONES COMUNITARIAS

-¿Cuántas viviendas llevan construidas?
LL-No hemos construido viviendas por ahora. Hicimos un comedor y unos baños para una escuela en Alta Gracia. Estamos en el proceso de ayudar en la construcción de una biblioteca comunal, junto con la gente de Ingeniería Sin Fronteras. También, hicimos una entrega de material para un salón comunal en Los Aromos.
FS- Como tenemos baja capacidad de producción, por ahora, nos enfocamos en espacios comunales para poder así llegar a mucha gente.

-¿Qué recibimiento tuvieron por parte de quienes ahora usan estas construcciones?
FS- Muy bueno. En Alta Gracia antes los chicos recibían la merienda afuera, a la intemperie y ahora tienen su comedor, y tienen sus vestuarios y baños. En Córdoba, no se está construyendo, pero pusimos canastos, y la gente está empezando a recolectar botellas. La idea es que sea un trabajo social, no es solo la construcción lo que nos mueve, sino el generar conciencia de todo lo que se puede lograr si cada uno aporta sus botellas. Mostrar cómo la basura se puede transformar en algo productivo.

-¿Cómo surgió la idea de trabajar con ladrillos hechos de plástico reciclado inventados por investigadores del CONICET?
LL-La idea de ser un nexo entre lo social y lo ecológico necesitaba algo que conectara esas dos partes. Como ninguno de nosotros es ingeniero, ni tiene el perfil técnico, salimos a buscar ideas que ya existieran.
FS- Encontramos en el ladrillo algo que nos cerraba por los dos lados: por un lado, nos permitía trabajar el reciclaje, porque en él el plástico se transforma, y por el otro, es un producto que podíamos destinar a lo comunitario, darle un fin social.

Amigos desde el colegio, los fundadores de Ecoinclusión hoy trabajan para que la ciudadanía comprenda todo lo que se puede hacer con lo que habitualmente se considera basura. Foto: Fernando Calzada.

Amigos desde el colegio, los fundadores de Ecoinclusión hoy trabajan para que la ciudadanía comprenda todo lo que se puede hacer con lo que habitualmente se considera basura. Foto: Fernando Calzada.

-¿Qué características tienen estos ladrillos?
LL-Cumple con todas las normas de construcción, ya fue aprobado y cuenta con la certificación CAT (Certificado de Aptitud Técnica), que era una de las cosas que nos interesaba.
-¿Cuáles son sus objetivos al usarlos?
FS- Queremos contagiar a otras ONG para que se pongan a reciclar y a ayudar a la sociedad con un producto de construcción. Queremos replicar esta idea y que lo que hoy nosotros estamos haciendo en Córdoba se haga en distintos lugares del país.

-¿Qué acciones han hecho para avanzar en esta dirección?
LM-Estamos avanzando en la elaboración de manuales para estandarizar todos los procesos y difundirlos, así otros pueden replicarlos sin cometer errores.
LL- No queremos ser necesariamente nosotros los que llevemos esto a otras provincias, sino ofrecer a ONG locales nuestra experiencia y las herramientas de que disponemos para que ellas lo hagan, darles nuestro know how, en pocas palabras.

 

UNIÓN DE ESFUERZOS

-En este recorrido, ¿recibieron apoyo de empresas, universidades?
FS-Nos ayudaron de muchos lugares. De universidades, de municipios, de Alta Gracia, primero, y otros de alrededor, después. El gobierno provincial nos ayudó con un programa para comprar las máquinas; la gente del CONICET de Córdoba estuvo con nosotros desde el principio, fueron a nuestra planta, nos enseñaron a hacer los ladrillos.
LL-En la parte organizativa, nos han dado una mano desde la Universidad Siglo 21, también otros profesionales, gente del rubro de la construcción, desde arquitectos hasta gente que produce materiales de construcción. La gente de Corblock nos ayudó mucho.
FS- Y la gente, con botellas, ¡en todos los lugares a donde íbamos nos daban botellas!

-¿Qué les hace falta ahora? ¿Cómo ayudarlos?
LM-La idea es que todos pueden ayudar. Siempre se pueden hacer donaciones pequeñas, pronto vamos a tener disponible un espacio para hacer donaciones desde nuestro sitio web.
FS-El ladrillo llega con costo cero a los beneficiarios, los financiamos con aportes de empresas o de pequeños donantes. También, hay gente que aporta trabajo voluntario.

Con 20 a 25 botellas de plástico, se fabrica un ladrillo. Por cada m2 de construcción, se utilizan 55 ladrillos

-¿Tienen alguna dificultad puntual para el avance de la Fundación en este momento?
LL-El proceso productivo es la mayor traba, siempre estamos peleando con los problemas de fábrica, con que algo se rompe o anda mal.
FS- Nuestra materia prima no ingresa de manera constante, depende de la voluntad de la gente de reciclar. No es que vamos y compramos cuando necesitamos más. Un día podemos juntar 10 botellas y al otro día 0. Mientras más se tome conciencia y más se recicle, más vamos a poder trabajar.
LL- La idea de la Fundación es darle la posibilidad a la gente a que se una fácilmente y vea un resultado tangible de sus acciones.
FS- Mostrar un ladrillo hecho con las botellas incentiva mucho al reciclaje. Es algo muy visible.

-¿Cuáles son los planes para los próximos años?
FS-Queremos ver nuestros procesos replicados en toda América Latina, con muchas organizaciones aliadas que reciclen plástico y produzcan elementos de construcción, y con mucha gente involucrada y mucho más consciente de que la basura no es basura, de que se pueden hacer cosas muy buenas con ella.
LM-Queremos llegar a reciclar el 50 % del plástico usado.
LL-Espero que logremos generar un cambio en la manera en que la gente usa los materiales descartables, que el reciclaje se vuelva algo común, y no la excepción.
FS- También, queremos ayudar a que haya más consumidores responsables, que entiendan que todo lo que se tira va a algún lado.
*Esta nota es un adelanto de la que saldrá publicada en la Revista DEF N. 121

 

Origen: Fundación Ecoinclusión: transformar la basura en algo productivo

Compartió: Viviana Rodriguez – https://vivianarodriguezblog.wordpress.com

Vehículos autónomos: robots made in Argentina, del aula al mundo

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En el último verano, mientras sus compañeros disfrutaban de las vacaciones, Mateo Bartellini Huapalla, Damián Melamed y Franco Zelener trabajaron jornadas enteras en el taller del Club de Robótica de la escuela ORT de Almagro para poner a punto los dos vehículos autónomos con los que se presentaron y ganaron en la competencia internacional Robotraffic, en Israel. Por Nadia Nasanovsky.

Los alumnos de ORT premiados en Israel junto a sus profesores, en la escuela. Foto: Archivo DEF.

Los alumnos de ORT premiados en Israel junto a sus profesores, en la escuela. Foto: Archivo DEF.

Mateo Bartellini Huapalla, Damián Melamed y Franco Zelener cursan el último año de la Escuela ORT de Almagro en la especialidad de electrónica. Recibieron a DEF junto a sus profesores Teo Gentile Lena y Federico Freccero en el patio del colegio, entre las miradas curiosas de lo s compañeros y el barullo típico del horario de salida. Allí, desplegaron una gran pista de carreras en forma de ocho por donde corren los dos vehículos autónomos de 42 x 31 centímetros que los hicieron merecedores, en marzo pasado, de tres galardones en Robotraffic, la prestigiosa competencia de robótica que cada año organiza el Instituto Tecnológico de Israel (Technion) y de la que participan estudiantes de todo el mundo.

Por su participación en el certamen, que los convirtió en destacados embajadores del desarrollo tecnológico y del talento joven argentino, fueron galardonados por Editorial Taeda en la entrega de los Reconocimientos Taeda 2018 “Aportes a la Ciencia y la Tecnología”, el 25 abril pasado en una ceremonia en el Campo de Polo de Buenos Aires.

“Haber ganado en Robotraffic nos dio más pilas, más ganas de hacer más y mejores robots para seguir ganando”, expresó Zelener. El desarrollo nació en el taller extracurricular Club de Robótica de ORT, en donde los chicos pasaron el último verano preparándose para la competencia en Israel. El esfuerzo valió la pena, y los hizo merecedores de los primeros y segundos puestos en tres categorías de la competencia del Technion: Racing –de velocidad–, Careful Driving y Advanced Careful Driving, donde se pedía que el vehículo respetara las normas de seguridad vial.

Los jóvenes recibieron el Reconocimiento Taeda 2018, entregado por Mario Montoto, presidente de Taeda, Ilan Sztulman,  embajador de Israel en Argentina y Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación de la Nación. Foto: Fernando Calzada.

Los jóvenes recibieron el Reconocimiento Taeda 2018, entregado por Mario Montoto, presidente de Taeda, Ilan Sztulman,  embajador de Israel en Argentina y Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación de la Nación. Foto: Fernando Calzada.

En el patio de la escuela, con la pista acomodada en el piso, los chicos improvisaron una pequeña demostración para DEF. Los autos se movían solos, sin que nadie los controlara. Avanzaban manteniéndose dentro de los límites marcados por la pista en forma de ocho y frenaban cuando la luz de un semáforo en miniatura se ponía en rojo, para continuar su marcha cuando cambiaba a verde.

A lo largo del año escolar, los chicos del Club participan de varios certámenes de robótica a nivel nacional, con distintos proyectos, pero desde hace 6 años, el viaje a Israel para ser parte de Robotraffic es el sueño que los motiva durante todo el año. “Entre los profesores y el director elegimos quiénes van a ser los alumnos que nos representen en Israel. Se enteran a fin de año y trabajan en el proyecto de diciembre a marzo”, explicó a DEF Teo Gentile Lena, profesor de los chicos.

La modalidad de trabajo es, como el nombre lo indica, muy similar a la de un club. “Además de nosotros tres, hubo muchos chicos que nos dieron una mano”, señaló Bartellini Huapalla. “Chicos que habían participado en años anteriores de la competencia, otros que no quedaron seleccionados para viajar, todos venían y nos daban tips e ideas de cómo hacer mejoras, todos ayudaban”.

Uno de los autos presentados es el que tienen desde los comienzos de su participación en el certamen. Sobre ese mismo, en cada nueva edición de la competencia, Technion instruye a los participantes sobre los cambios y las mejoras que le deben hacer para poder participar. Pero, además, en esta oportunidad, el equipo de ORT llevó otro vehículo autónomo, construido en la escuela. Compraron un auto a control remoto, lo desarmaron, se quedaron con la parte mecánica (ruedas y chasis), y le agregaron toda la parte electrónica.

Los profesores de ORT Teo Gentile y Federico Freccero posan con los alumnos galardonados. Foto: Fernando Calzada.

Los profesores de ORT Teo Gentile y Federico Freccero posan con los alumnos galardonados. Foto: Fernando Calzada.

Construyeron de cero tres sensores (uno para que el vehículo se mantenga sobre la pista, otro que mide distancias, para que detecte si hay un objeto delante, y un tercer sensor que lee las señales de tránsito). Le sumaron dos motores (uno de control de velocidad, otro de dirección) y, por último, lo más importante, “el cerebro de todo”, un microcontrolador que procesa la información de los sensores y envía la orden a los motores para que actúen según el caso.

“Cada uno tuvo roles distintos, cada uno es mejor que otro en un área, por ejemplo, Mateo programa mejor y él se dedicó a eso, mientras que yo hice la parte mecánica y Damián el diseño electrónico y de placas”, detalló Zelener.

ADRENALINA EN EL ÚLTIMO MINUTO

Durante los meses previos a la competencia, los chicos pasaban días enteros enfrascados en el proyecto, empezaban a la mañana temprano y muchas veces llegaban tarde a casa para la cena. Y la adrenalina no hizo más que intensificarse a medida que se acercaba el gran día. “La última semana antes de viajar, nos avisaron que cambiaba la pista, que iban a ser dos ochos en vez de uno, y aparte se sumaban nuevas señales de tránsito, y teníamos que agregarles luces de freno y guiño a los autos”, explicó el profesor Federico Freccero.

El equipo del Club de Robótica en acción. Foto: Gentileza ORT.

El equipo del Club de Robótica en acción. Foto: Gentileza ORT.

“Tuvimos que hacer todo el hardware, hacer la placa, poner los leds, y después de eso, asegurarnos que esos leds se prendieran cuando se necesitaba”, explicó Melamed. “Todos los países llevan un auto y todos los años se van mejorando, se pide que cada equipo participante le agregue algo”, añadió.

Una vez en Israel, los nervios siguieron en aumento, con el minuto a minuto de los resultados. Robotraffic se realiza en una única pero intensa jornada. “Era un gran auditorio y en el escenario se arma la pista. Atrás, en una pantalla, se proyectaba una planilla en donde podíamos ir viendo en simultáneo a nuestros contrincantes”, explicó Zelener. “A cada hora iba pasando un grupo diferente y recibía su puntaje después de su pasada”.

Aunque estaban confiados en su trabajo, hasta el último momento hubo incertidumbre sobre cómo sería la performance de los autos arriba del escenario, dada la sensibilidad propia de estos desarrollos. “Aunque parezca mentira, podés probar 1500 veces el vehículo en tu casa o en la escuela y que en el momento de participar funcione todo distinto. Se podía despistar por una luz en el escenario, por el material de la pista, por el reflejo de la luz…”, destacó Freccero.

Los chicos tuvieron que terminar de calibrar todo esto ahí mismo, en el momento. “Teníamos, a un lado, el escenario donde se iba dando la competencia, y aparte, había unas pistas a donde ir haciendo las pruebas. Tuvimos que cambiar cosas a último momento, e incluso, subimos al escenario con cosas que no habíamos terminado de probar del todo, pero por suerte resultó todo bien”, rememoró Bartellini Huapalla.

Después de los nervios y el esfuerzo, finalmente llegó el momento de celebrar. “Lo primero que ganamos, sacamos el primer puesto, fue en la categoría Careful Driving, donde competimos con el auto que tenemos desde hace 6 años”, rememoró Melamed. Le siguieron el segundo lugar en Advanced Careful Driving, en la que participaron con el auto construido de cero en el aula, y por último, obtuvieron primeros y segundos premios en la categoría Racing.

El regreso al país con los trofeos en mano fue una experiencia única para los chicos, que ya están metidos de lleno nuevamente en la rutina del colegio, poniéndose al día con las materias en las que se atrasaron por el viaje y pensando en nuevos proyectos del Club de Robótica. “Yo este año tengo pensado venir a dar una mano a los chicos que compitan este año, así como tanta gente nos ayudó a nosotros”, aseguró Melamed. “Hay que intentar siempre seguir avanzando, no quedarse con ‘bueno, ya está, ya gané’, porque siempre todo se puede mejorar”, concluyó.

*Esta nota es un adelanto de la que será publicada en la revista DEF Nº121

Origen: Vehículos autónomos: robots made in Argentina, del aula al mundo

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Desarrollan un simulador quirúrgico para reducir la mala praxis

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Dos jóvenes ingenieros argentinos, Santiago Bestani y Santiago Racca, crearon una startup que ofrece simulaciones en realidad virtual, videos en 360° y aplicaciones interactivas para mejorar el entrenamiento de los médicos. Por Nadia Nasanovsky.

(Archivo DEF)

(Archivo DEF)

La virtualidad ya llegó a la medicina con el desarrollo de tecnologías que permitirán, en un futuro cercano, que las consultas, los diagnósticos y hasta las cirugías se hagan a la distancia y a tiempo real.

Santiago Bestani y su socio y tocayo, Santiago Racca, ambos de 28 años, se graduaron como ingenieros en Informática en la Universidad Austral y hoy son emprendedores. El año pasado, fundaron Sensus3D, una empresa que, desde Mendoza, ofrece simuladores “potentes, de bajo costo, fáciles de usar”, que sirven para ayudar a entrenar a estudiantes de medicina y cirujanos.

Se trata de simulaciones para operaciones quirúrgicas y distintos procedimientos de medicina y enfermería, aunque también existen para otros sectores e industrias. El objetivo principal, en este caso, es reducir la mala praxis. Están destinados a universidades y hospitales, por ejemplo, para el caso del médico residente que aún no tiene permitido operar a pacientes reales. También para ayudar a los cirujanos en la etapa de planeamiento prequirúrgico, en cuyo caso se pueden utilizar los modelos reales de los pacientes con simuladores personalizados sobre la base de tomografías computadas.

En los últimos meses, desarrollaron un nuevo producto, portátil y más fácil de usar, con el objetivo de mostrarlo ante universidades, médicos y empresarios en un viaje a los EE.UU. que realizaron en enero. “Teníamos que llevar lo más disruptivo que tuviéramos”, destacó Bestani. “Nuestro simulador portátil es muy sencillo, lo llevamos en una valija que despachamos en el aeropuerto y para usarlo simplemente se enchufa a la pared y se prende”.

Los jóvenes emprendedores tienen ya listas las siguientes simulaciones: clipeo de aneurismas, procesos de hemostasia (para cauterizar capilares que alimentan un tumor), aplicación de catéteres de reservorio, punción lumbar y cervical, y están terminando de desarrollar una de endoscopia digestiva. Todas se pueden ejecutar desde el mismo aparato, sin necesidad de cambiarlo para cada procedimiento.

Sensus3D también ofrece simulaciones a pedido, que se desarrollan en un plazo de alrededor de un mes. Las simulaciones son con háptica, es decir, incluyen el sentido del tacto, lo que permite sumar realismo al trabajar con distintas elasticidades y durezas para representar la sangre o los huesos, por ejemplo.

Sensus3D ofrece simuladores potentes y de bajo costo. Foto: Archivo DEF.

Sensus3D ofrece simuladores potentes y de bajo costo. Foto: Archivo DEF.

En diálogo telefónico, Bestani dio detalles sobre sus desarrollos y proyectos a futuro.

-Esta semana volvieron de un viaje a EE.UU., ¿Qué fueron a hacer allá?
-Nos invitaron a participar a la conferencia Smart Haptics, en San Diego, que es una conferencia sobre la tecnología háptica. Nos fue muy bien. Además, aprovechamos el viaje para agendar reuniones con distintas universidades para presentarles el producto, y para ir al congreso de simulaciones médicas más grande del mundo, el IMSH, donde pudimos presentarnos con un stand gracias al dinero que obtuvimos con el premio Exportar del gobierno nacional.

-¿Qué presentaron exactamente?
-Nuestra propuesta consiste en un simulador portátil, versátil, para cualquier tipo de simulación, y económico, para que cualquiera en cualquier país lo pueda comprar. En los últimos meses estuvimos terminando un nuevo producto, en el que integramos todo el hardware en un solo aparato para que fuera transportable y fácil de usar. Teníamos que llevar a EE.UU. lo más disruptivo que tuviéramos. Logramos un simulador que es portátil, entra en una valija, y muy fácil de usar, simplemente se lo enchufa a la pared y se prende, para entrar al mundo virtual de Sensus3D. Una vez allí, aparece la lista de simulaciones a elegir y una voz va guiando al usuario para que aprenda a usar la tecnología.
A este nuevo hardware lo sumamos a la plataforma de software que ya teníamos, que nos permite hacer cualquier tipo de simulación en un mismo equipo. Eso quiere decir que no se necesita comprar nuevo hardware para distintas simulaciones, que es lo que pasa con la gran mayoría de las empresas, con las que si se quiere hacer una simulación de una punción lumbar, por ejemplo, se tiene que comprar un determinado equipo, y si es de una ecografía, hay que buscar otro. Hay que tener presente que ese tipo de productos escala muy rápido en materia de costos.

El simulador portátil fue presentado en EE.UU. Foto: Archivo DEF.

El simulador portátil fue presentado en EE.UU. Foto: Archivo DEF.

-¿Qué balance hacen del viaje?
-Tuvimos muy buen feedback. En California pudimos reunirnos con gente de la Universidad de Stanford, con ellos estamos en conversaciones para ver si empezamos a trabajar en algo juntos, nos están dando mentoring, consejos; en Nueva York fuimos a Cornell University, y al Albert Einstein College of Medicine; y también estuvimos con gente de la Universidad de Pennsylvania. Además, nos reunimos con gente del Children’s Hospital de Boston.
Quedamos en contacto con médicos e instituciones y ahora estamos en una fase de seguimiento para ver qué proyectos se pueden hacer y qué convenios se pueden firmar. Queremos extender nuestras alianzas, en EE.UU. pero también en Argentina y Chile, para empezar a desarrollar nuevas simulaciones y agregarle cada vez más contenido a los simuladores, asesorados por instituciones que le agreguen valor al producto.
En los congresos también obtuvimos buenos resultados. Tuvimos una excelente respuesta en nuestros stands, donde muchos profesionales probaron nuestro producto. Se nos acercaron muchos distribuidores de Medio Oriente, China, Rusia, Ecuador, México, interesados sobre todo por el bajo costo y la facilidad de transporte que ofrece nuestro simulador.
Todo este feedback nos sirve para pulir nuestro plan de negocios, nos da mucho impulso para empezar a concretar proyectos.

“Nuestra propuesta consiste en un simulador portátil, versátil, para cualquier tipo de simulación, y económico, para que cualquiera en cualquier país lo pueda comprar”.

-¿En qué etapa está el producto hoy?
-Está en una fase de desarrollo, para eso es que buscamos las alianzas con las universidades. No está listo para la venta aún. Calculamos que a mitad de este año ya vamos a tener los primeros simuladores listos para vender.
-¿Qué los motivó en los inicios para embarcarse en este proyecto?
-Nos gustaban mucho los videojuegos, empezamos a emprender y dimos con la posibilidad de hacer simulaciones. Nos motivó el poder hacer un cambio. Hay tantas cosas que se pueden hacer en informática… Además de dedicarnos a lo que nos gusta, podemos hacer un aporte positivo a la sociedad.

-¿Cuánto tiempo de desarrollo les llevó llegar al estado actual de las simulaciones?
-Fueron dos años de desarrollo del simulador y de la plataforma para hacer las simulaciones. Trabajábamos primero en una empresa en EE. UU., pero los tiempos de desarrollo eran ineficientes. Entonces desarrollamos la plataforma que nos permite hacer las simulaciones en 2 semanas o un mes. Empezamos en febrero de 2015 con Start-Up Chile, un plan del gobierno chileno para el cual no se necesita estar radicado allá. Y a partir del año pasado largamos con Sensus3D en Mendoza.

-¿Por qué sostienen que son simulaciones a bajo costo?
-Es en comparación con los que hay en el mundo, donde pueden costar entre 100.000 y 400.000 dólares.

-¿Cómo es el proceso para armar una simulación?
-Vamos a filmar todo, vemos el quirófano, el médico nos explica los procedimientos y a partir de allí armamos todo lo visual, los movimientos y lo táctil, con la ayuda del médico, que lo va probando y se va corrigiendo, hasta que él decide que se ha aproximado lo suficiente a la realidad.

“La idea es mejorar el sistema de salud, estandarizarlo, como lo hizo la industria del vuelo hace muchos años”.

-¿Por qué son importantes estas simulaciones en medicina?
-La medicina se está volviendo más precisa, más técnica y menos tolerante a errores. Por otra parte, el que no es médico, cada vez tiene menos oportunidades para operar durante el período de entrenamiento. Además, los insumos empiezan a ser caros, porque son elementos cada vez más precisos y, como entrenar a los médicos consume insumos, a la larga el simulador reduce estos costos. La idea en definitiva es mejorar el sistema de salud, estandarizarlo, como lo hizo la industria del vuelo hace muchos años, con pilotos que no pueden volar aviones hasta no tener una cierta cantidad de horas sobre un. simulador.

-¿Qué futuro tienen estos desarrollos?
-La tendencia para el futuro va de la mano de lo que se llama machine learning, con computadoras que aprenden por lectura de patrones, o prueba y error. Nuestra idea es empezar a aplicar esto para que el simulador vaya aprendiendo solo, a medida que los médicos lo usan. Así, enseñarles a los que siguen va a requerir menos programación. Por otra parte, creo que en unos años, quizás 15 ó 20, se podrán hacer cirugías remotas automatizadas, con una persona operando a la distancia.

Origen: Desarrollan un simulador quirúrgico para reducir la mala praxis

Compartió: Viviana Rodriguez – https://vivianarodriguezblog.wordpress.com

Kovadloff: “La libertad, como una ofrenda, se presenta sin horarios”

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Kovadloff: “La libertad, como una ofrenda, se presenta sin horarios” – Canal Ideas – LA NACION

Más allá de la promesa redentora de los fines de semana o las vacaciones, sostiene el autor en esta columna, el tiempo se libera de pronto cuando nos desprendemos de las telarañas de lo previsible Crédito: Diego Spivacow/AFV
 
Publicado el 6 de mayo de 2018  

Tiempo libre -así suele entendérselo- es aquel en el que no hacemos las cosas habituales. Aquel en el que nos dedicamos a lo que es de nuestra predilección y que, por uno u otro motivo, se ve postergado. También es, para no pocos, aquel tiempo en el que no hacemos “nada”.

Digamos para empezar que no necesariamente el tiempo “ocupado”, reverso del llamado tiempo libre, es en todos los casos tiempo carente de encanto, proveedor exclusivo de insatisfacciones. Mucho de bueno y de apasionante es también lo que en él puede ocurrir. Quienes aman su profesión, quienes ejercen con pasión su oficio, habitan su tiempo ocupado con igual o más deleite que su tiempo libre.

Pero demos un paso más. ¿Quiénes, cuántos, cuentan con tiempo libre? ¿Y quién, en ese tiempo tan estimado, dispone de veras de sí mismo y no solo de horas liberadas de presión laboral o de imperativos sociales que obstruyen o postergan la intimidad? ¿Cuántos, en suma, más allá de sus obligaciones diarias, pueden estar seguros de que cuentan consigo como para emprender, en su tiempo libre, lo que tanto han soñado hacer en sus horas ocupadas? Porque convengamos que no siempre se llega libre o liberado, es decir disponiendo de sí mismo, a ese tiempo que objetivamente no es el de la semana laboral. Más de una vez se arrastra, sábado adentro, la turbulencia acumulada en los días llamados hábiles y el fin de semana entero se ve trastornado por los disturbios de una u otra índole que no admiten marginación ni toleran aplazamiento. Es prudente creer que nadie es dueño de sí como se lo puede ser de una cosa. También lo es no presuponer que se cuenta con uno mismo como se cuenta con ese tiempo concebido como libre nada más que porque en él no hacemos lo de siempre.

Y están, además de estos afortunados que son los devotos de la acción en cualquiera de sus formas, otros que también lo son y que “nada” hacen. Y allí, inmersos en esa “nada”, disfrutan de su tiempo libre. ¿Nada? Hablo de los contemplativos. De los que ejercitan su libertad en aparente inacción pero que, en verdad, obran de otro modo que aquellos que, de manera evidente y consensuada, actúan.

Los contemplativos se entregan a la observación. Miran con deleite, saben ver. Escuchan y no solo oyen. Su quietud aparente enmascara un intenso dinamismo interior. Si caminan, suelen hacerlo sin rumbo y no como ejercicio. Se dejan ir, se dejan estar. Flâneurs, se los llama en francés. Walter Benjamin aconsejó la práctica de ese vagar sereno y atento al unísono. Y Henry David Thoreau lo exaltó con incomparable lirismo.

Y algo más: ¿tiempo libre es solamente el de quien, durante horas, no está sujeto a lo habitual? ¿O lo es también el de quien llega a conocer, en medio de lo habitual y bajo el fulgor de un instante, esa luminosa intensidad que nos brinda el asombro; la emoción inesperada que desencadena en nosotros una vieja melodía repentinamente reencontrada?

Nadie en sentido estricto es dueño de sí mismo. Somos más bien huéspedes provisorios y siempre cambiantes de eso que, abusivamente, tendemos a llamar identidad. La ilusión de ser propietarios de esa identidad presunta suele desembocar, más tarde o más temprano, en la catástrofe. Los sueños, las pesadillas, aun el insomnio, no tienen dueño aunque tengan causa. No lo tiene la vida inconsciente. Menos todavía tiene amo o responde a un mandato preestablecido el enamorarse de esta o de aquella persona. Tampoco la inspiración puede ser programada. Tiempo libre es también aquel en que advertimos todo esto. La conciencia nos hace libres cuando reconoce sus fronteras.

Creo, por otra parte, que es bueno cuidarnos de asegurar que siempre sabemos ser desocupados. Décadas atrás, Erich Fromm supo hablarnos del miedo a la libertad. Previó los dilemas y aun las angustias que podría generarnos la creciente disponibilidad de nuestro tiempo en sociedades tecnológicamente más y más desarrolladas. Miedo a la libertad. A contar con una disponibilidad excesiva – y en esa medida riesgosa- de nuestras horas. A vernos expuestos a un trato demasiado cercano con nuestra imponderabilidad. ¿Qué hacer con uno cuando uno no está obligado a hacer algo? Muchos lo sabrán. Pero muchos también serán los que no lo sepan. Hay gente incontable que se prefiere ocupada a desocupada para no tener que “pensar”.

Yo mismo estudio, enseño a diario. Doy charlas aquí y allá con regularidad casi semanal. Y todo ello con íntima satisfacción. Tengo por oficio mi propia pasión, como bien dijo Stendhal. ¿Qué hago después de ejercerla? ¿Qué hago en las llamadas horas de descanso? ¿Las hay? ¿Las tengo? ¿Qué hago los domingos? ¿Qué hago cuando no hago lo que me apasiona o tanto me importa? En horas así, lo que hago es inscribirme entre oyentes y contemplativos. No ingreso a mi tiempo libre: lo reconfiguro. Escucho música, recorro calles, observo el paisaje, sea urbano o campestre, la gente. Me atraen las caras. Improviso juegos: juego a adivinar en qué medida las almas se reflejan en las caras. Busco esa floración, sus intensidades. Si han modelado o no las facciones de cada uno y en qué forma. Si son almas muertas como Dostoievski las llamó, o almas jubilosas, resplandor en las miradas, almas vivas. Y las palabras. Soy un oyente incansable de palabras. Tiro mis redes al azar. Escucho tonalidades en la voz, los modos de decir. Reconozco a quien las sabe hacer brotar y a quien no; si las palabras son solo un medio, si quien las emplea se detiene en ellas, si las pondera antes de emplearlas. Sus velocidades. Me importan las velocidades en la emisión. Quién se atraganta con ellas y quién no. Si se las pronuncia con unción o de espaldas a su sonoridad, a su cadencia.

No faltarán los que crean que pierdo mi tiempo libre cuando lo invierto de esta manera y en estas cosas. ¿Pero quién es quién para juzgar al que goza con lo que hace? ¿O vamos a fijar un parámetro exclusivo para establecer qué debe entenderse por tiempo libre? Lo esencial es saber si cuenta con él quien lo requiere. Y si no cuenta con él, a qué se debe.

El aburrimiento, que es la siembra triste de la rutina en el alma, puede extenderse a las horas libres de quien dispone de ellas pero ignora en qué emplearlas, qué desea o si, aun sabiéndolo, no puede arriesgarse a concretarlo. Por lo demás, en los días de siempre puede ocurrir lo súbito, lo inesperado. Es que no hay, en verdad, días de siempre. La perplejidad, la tragedia, el contratiempo o la poesía se agazapan en lo habitual y de pronto irrumpen, caen sobre el que se jacta de saber quién es o está seguro de saber dónde se encuentra. Son vivencias que trastocan lo esperable. Liberan al mundo propio de familiaridad. Despejan la emoción y el discernimiento, para bien o para mal.

Al estar excesivamente inscriptos en los significados sociales dominantes, que a cada uno le atribuyen un lugar y una función, poco sabemos ser cuando dejamos esa inscripción atrás. Pero libre, si aprendemos a interrogarlo, es también el tiempo de ese desconocimiento conquistado. Si su curso se ve alentado por la convicción de que en él tenemos lugar como personas y sus horas habilitan nuestra presencia. Y eso puede suceder tanto un sábado como un martes. Al salir del empleo o en mitad de la tarea. Ese tiempo, más que una promesa, es un hecho. Un hecho secretamente aprontado en el alma de cada uno de los que no saben vivir sin él.

Tiempo libre. Tiempo de lo repentino. Libre de las telarañas de lo previsible. Sin hora fija. Sin ubicación precisa en el almanaque. Tiempo de dudas y preguntas. Tiempo liberado de toda previsibilidad, abierto a la súbita lucidez y a la emoción renacida. Libre de rejas que encarcelan en la resignación. En casos como estos, el tiempo libre y los horarios preestablecidos se divorcian, dejan de ser correlativos. La libertad ya no nos aguarda, con su promesa redentora, únicamente en el fin de semana o en las vacaciones. Se presenta ante nosotros de golpe, como oportunidad y como ofrenda. Se es libre entonces de la mano de un sentimiento innovador del tiempo. De la conciencia cabal de nuestra presencia en el mundo. Del advenimiento del prójimo como aquel que irrumpe ante nosotros y, por obra del tiempo libre, se convierte en una formidable invitación al encuentro.

 

Origen: Kovadloff: “La libertad, como una ofrenda, se presenta sin horarios”

Compartió: Viviana Rodriguez – https://vivianarodriguezblog.wordpress.com