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Pasado el período de lactancia, los padres deben decidir quién cuidará a sus hijos mientras vuelven a sus actividades.

Termina el período de licencia por maternidad y es momento de volver a trabajar. Hay que analizar y decidir con quién se quedará el bebé. Desde luego, no todos los casos son iguales, por lo que no hay regla establecida en este tipo de situaciones. Existen varias opciones, y cada una presenta sus particularidades.


Dejarlo al cuidado de un familiar

Es la opción más cómoda (y económica) aunque puede generar conflictos. Esta posibilidad le permite al bebé quedarse en un ambiente conocido y de absoluta confianza. Además, no genera gastos, y si los hay son mínimos. Sin embargo, aunque muchas veces son los mismos familiares los que se ofrecen a cuidar a los bebés, el compromiso, no obstante, puede no es exclusivo. “Esta persona puede faltar, puede ausentarse sin justificación”, explica la Licenciada en Psicología y especialista en niños y adolescentes, Natalia Tshakmakian (M.N 53025). Por otro lado, también está el tema de la exigencia: “Es muy importante dejar en claro quién pone las normas. Muchas veces, al ser un familiar y por la relación de afecto existente, se complica ponerse firme y ponerle límites a ese adulto que se ofreció a cuidarlo. Eso no sucede cuando uno contrata a un extraño. No se genera esa culpa al exigir que el niño sea cuidado como los padres creen que es lo mejor”, agrega Tshakmakian, que propone “establecer un sueldo, aunque sea mínimo, para generar un compromiso mayor”.
 
Contratar a una niñera

Una persona con experiencia y preparada para cuidar bebés, sin dudas, es una excelente opción. Pero requiere la dificilísima exigencia de confiar el niño a una persona extraña, por más pergaminos que porte. Es por esa razón que las agencias y consultoras especializadas en estos temas son especialmente celosos a la hora de contratar este tipo de personal. “Muchas veces evaluamos personas con experiencia, que cuidaron niños que no son idóneas para este tipo de trabajo. Nosotros hacemos los estudios necesarios para asegurarnos que esa persona pueda cuidar a un bebé. Para eso realizamos una evaluación psicológica donde no sólo se determina que esa persona sea sana psíquicamente, si no que se evalúan rasgos de la personalidad para determinar si es recomendable o no para el cuidado de niños y bebés. Una asistente social visita a la postulante en su domicilio para hacer una evaluación socio-ambiental y por supuesto, se le realizan exámenes médicos”, detalla la psicóloga especialista en Psicoperinatología, Tamara Chiaffitelli, directora de la agencia “Dulces Nanas”. “Nuestras niñeras realizan también capacitaciones periódicas. Entre las más importantes está la que dicta la Cruz Roja sobre primeros auxilios y RCP pediátrico. Otros cursos los dictamos nosotros donde remarcamos la importancia de la comunicación con los padres, el rol de la niñera en la familia, la adaptación y los primeros tiempos con el niño. Les brindamos nociones de higiene y seguridad, y trabajamos la parte preventiva”, agrega Chaffitelli.
 
Que asista a una guardería

La búsqueda de un jardín maternal debe realizarse con tiempo para poder analizar cada propuesta con detenimiento. Es bueno acercarse al lugar, solicitar una entrevista con las autoridades y recorrer las instalaciones para asegurarse que cumplan con los requisitos de higiene y seguridad.
Muchos padres eligen un lugar que les quede cerca; otros prefieren priorizar las recomendaciones de familiares o conocidos. Siempre es bueno escuchar la experiencia de otros. Para eso, la tecnología y las redes sociales nos dan una mano. Existen grupos en Facebook -en su mayoría compuestos por madres- donde los miembros cuentan sus vivencias con distintos establecimientos, y comparten maternal a quiénes están en la búsqueda de una vacante para su hijo. “Este es un grupo de referencias de instituciones educativas argentinas, desde maternales hasta secundarios, tanto públicos como privados”, describe Lucía Saieg, la administradora del grupo “Recomendaciones de jardines y colegios”, compuesto por 20.601 miembros. “Soy mamá de 4 chicos y trabajo en relaciones públicas. Participando en varios grupos de maternidad vi como denominador común la búsqueda de instituciones educativas para los chicos y decidí abrir un grupo que se enfoque solo en eso. Me pareció bueno crear un espacio donde podamos recomendar desde la experiencia y ayudar a otras madres y padres a encontrar la institución acorde a sus necesidades o deseos”, cuenta Lucía.

Origen: Mujer & Hogar

Compartió: Viviana Rodriguez – www.vivianarodriguez.com

 

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